30 jun 2013
Julio Iglesias, tricampeón de la NBA, a MARCA: "LeBron James no es para nada un truhán"

Su pasión por su equipo le ha llevado a trasnochar la última semana para seguir las finales: «He visto los siete partidos contra San Antonio, durmiendo poco y hasta las tantas de la madrugada, sufriendo mucho porque ha sido muy emocionante, especialmente el sexto con el triple ese espectacular de Ray Allen y el séptimo, claro. Ha sido increíble y muy bonito».
Junto a Pau Gasol, el cantante es el otro español campeón de la NBA, aunque se resta importancia por ello. «Yo no me merezco los anillos. Me alegro mucho, pero no me los merezco. El éxito es cosa de los jugadores, del equipo técnico, los fisios... de todo el personal de los Heat, que es fantástico. De Pat Riley, que hace un trabajo maravilloso para que consigamos ganar la NBA», dice. El ala-pívot de los Lakers tiene dos anillos y Julio ya atesora tres. Es el español con más títulos de la mejor Liga del mundo, pese a su modestia al respecto.
La pregunta por una de sus canciones más reconocidas no podía faltar, ¿Es LeBron un poco truhán? Su respuesta es contundente: «Para nada, es un gran profesional que sabe y ha demostrado que tiene una responsabilidad enorme con el equipo, con su gente y con la afición. Es un líder que sabe que no puede decepcionar a la gente, porque es el ejemplo para muchos aficionados».
28 jun 2013
Julio Iglesias: "He ganado más dinero del que necesito, pero no de la música"

Si yo no cantara mi alma estaría muerta
En lo personal
No soy un buen padre, no he llevado a mis hijos al colegio
Un veterano de las ondas
27 jun 2013
Rafael Nadal descansa escuchando a Julio Iglesias

Julio Iglesias reconquista a sus fans en Pedralbes

Julio Iglesias abrió su recital con 'Amor, amor' y ofreció 23 canciones en una hora y 35 minutos, incluyendo números tangueros acompañados de una pareja de baile ('A media luz', 'La cumparsita') e incursiones en el italiano ('Caruso'), el inglés ('Careless whisper') y el francés ('Ne me quitte pas').
Julio Iglesias aboga por los "pueblos juntos"
26 jun 2013
Julio Iglesias: "El arte no tiene ninguna lógica, no es matemático"
--¿Escucha mucha música?
--Poca, poca... La que ponen mis hijos. Sobre todo la del pequeño, que es el que tiene más gusto. Él pone música más consonante, menos asonante. A mí me gusta más la música consonante. A ver si me explico: yo puedo ver a Van Gogh y al mismo tiempo puedo ver a Picasso, a Rembrandt, a Goya, a Velázquez. Pero que me guste Barceló como pintor... eso es otra cosa. Yo llego a las líneas rectas, pero pocas.
--¿Algo que haya escuchado últimamente que le haya gustado?
--Además de a mis hijos Enrique y Julio, y aunque parezca mentira, me gusta Justin Bieber en formato acústico, cuando coge la guitarra y canta. Y también Bruno Mars, un genio. Pero mi preferido es Justin Timberlake. Un artistazo. Un tío muy completo.
--En una época en la que todo va tan rápido, con consumos y satisfacciones inmediatas, ¿cuál es el secreto de la longevidad de Julio Iglesias?
--En primer lugar, el alma, que no la tengo arrugada ni vieja. Después, la pasión, que se me renueva constantemente. Y también la disciplina, que es férrea y masoquista. Por último, y lo más importante, la certeza absoluta de que si no canto, me muero.
--¿Por qué cree que triunfó?
--Yo creo que ha sido un ejercicio de voluntad, que ha hecho que con poquito talento haya jugado bien al fútbol... Hay jugadores que están en el momento justo y meten goles; otros que juegan bien pero no marcan ni uno. Lo que significa es que no hay que ser el mejor cantante para ser el que más llega al área... Y yo he llegado al área. El arte no tiene ninguna lógica, está muy reñido justamente con la matemática. El arte es un crucigrama que te dan limpio y tu vas poniendo palabras: millones de palabras hasta que lo llenas. Yo, gracias a Dios, aún no lo he llenado. Cuando me estoy vistiendo en el camerino, me entra la ansiedad de salir al escenario. Pero lo que antes era un estado nervioso profundo ahora es un estado ansiolítico: si no salgo a cantar me muero de pena. Cantar en directo es una adicción sin cura.
'Para mí el tiempo ya no existe'
- Este verano vuelve a Tarragona después de años sin actuar por aquí.
- En Tarragona creo que no he cantado nunca. Pero Salou es uno de los sitios que cuando era joven iba mucho. Pasé allí muchos veranos, hará 30 o 35 años. Ya hacía conciertos pero la gente no me paraba por la calle. ¡Si voy ahora seguro que me conocen mucho más!
- ¿Qué recuerdos tiene de esa época?
- Eran unos años fantásticos. Por aquel entonces era un cantante bastante regular. ¡De hecho empecé a cantar bien hace una semana o así! (ríe). Actué varias veces en Salou y por toda la costa. Era la época de los inicios del turismo internacional y ya había muchos franceses.
- ¿Cuándo estuvo por última vez?
- Hará cosa de un año. Pasé allí una noche, pero sin actuar. Toda la zona es muy bonita y merece la pena ir de vez en cuando.
- Dice que ahora canta mejor que hace unos años.
- Tengo la sensación que los mejores conciertos han sido los que he hecho estos últimos días por Noruega y Rotterdam.
- Y tras 45 años de carrera, ¿no se siente cansado?
- No. Si las cosas se hacen con pasión, ganas, fuerza, disciplina y hay apoyo del público, todo va bien. El artista nunca deja de cantar hasta que falla el público. Vivo con la addicción de necesitar a la gente. Si no me pagaran pero tuviera el respaldo del público, iría igual.
- ¿Llegar al medio siglo de carrera es para usted un sueño o una autoimposición?
- Autoimposición para nada. De hecho no sé si voy a llegar a los 50 años de carrera. No me he impuesto ninguna meta. Con llegar al concierto de Tarragona este agosto ya estoy feliz. Para mí, el tiempo ya no existe. Es el momento vital lo que quiero disfrutar, sin mirar más allá.
- ¿Cuáles son estas pequeñas motivaciones diarias?
- Son pequeñas cosas, pero que todas juntas se hacen grandes. Vivo por dentro. Los estímulos etán a flor de piel, las ganas existen... Al final ya lo haces para ti mismo. Soy un profesional de la pasión, es lo único que me motiva para seguir viajando. A un cantante sin pasión le tiran tomates. La pasión no tiene que ser pública, es algo de uno mismo, pero tiene que estar.
- Son años siempre viajando.
- Viajar es atractivo cuando se viaja cómodo. Sí es cierto que ya no me gusta tanto ir en avión, pero es mi obligación y mi responsabilidad.
- Últimamente allí donde va le dan premios y homenajes.
- Los reconocimientos están muy bien, pero se pasan a los dos minutos. Lo grande es ir a los sitios y que haya gente queríendote ver y escuchar.
- ¿Cómo reciben su música en países tan distintos?
Julio Iglesias actúa en Barcelona dentro de la programacion del Festival Jardins de Pedralbes
Julio Iglesias actua el 26 de junio en el Festival Jardins Palau Reial Pedralbes. Una verdadera superestrella internacional que ha vendido más de trescientos millones de álbumes en todo el mundo y que continúa siendo una apuesta segura.
El pasado 1 de abril, en Pequín, el famoso pianista chino Lang Lang le hacía entrega de dos importantes premios: el galardón al primer y más popular artista internacional de todos los tiempos en China; el otro, el récord Guinness mundial por ser el artista latino que más discos ha vendido.
Son sólo algunos de los honores que se merece su carrera musical, llena de éxitos en todos los países y con canciones que son número 1 a nivel mundial. Uno de los secretos de la fama global de Julio Iglesiases su cultura, que le permite cantar en más de una docena de lenguas y de llegar a las culturas más diferentes.
Prácticamente todo el mundo conoce sus canciones, y ahora tenemos la oportunidad de volver a escucharlas en directo. Este año, tras actuar en diversos países asiáticos y sudamericanos, vuelve a Barcelona para estar (por expresa voluntad propia) en un nuevo proyecto de Concert Studio.
23 jun 2013
Emperador Julio Iglesias
Al filo de los 70 años (los cumple el 23 de septiembre), Julio Iglesias sigue incombustible. Cierto es que quizás no tenga la voz prodigiosa de antaño o que físicamente no pueda aguantar más de una hora y media en el escenario (exactamente 92 minutos duró su actuación), pero su talento musical, la profundidad de las letras de las canciones sigue sin decepcionar a nadie. Y menos a los 3.000 apasionados seguidores que abarrotaron el Teatro Romano de Mérida, punto inicial en España de su gira mundial que comenzó el pasado 24 de febrero en Guatemala y que ha desatado la misma pasión en Pekín, Rusia, Singapur, Taiwán o Méjico.
En nuestro país no será una excepción porque apenas ya entradas para sus ocho próximos conciertos programados en Marbella, en Barcelona, Santander, Logroño, Elche, Roquetas de Mar y Ciudad Real. "Volver a mi tierra es un placer, un golpe de generosidad", confesó a lo largo del concierto a un público entregado desde el primer momento, a pesar de las altas temperaturas (34º a las once de la noche, justo cuando comenzó el concierto).
Agarrado a sus canciones de siempre, el cantante madrileño hizo un repaso de sus temas más conocidos, aquellos que le han conducido a ser el artista español que más discos de habla hispana ha vendido en toda la historia. Por eso, con un arreglos algo diferentes, pero con la misma hondura de siempre, sus letras contagiaron desde el primer momento un escenario tan espectacular, donde por cierto estuvo hace once años pero que sin embargo no resultó, ni mucho menos, tan exitoso.
Entonces, los problemas de voz y los problemas de sonido en un escenario que por sí mismo mantiene desde hace más de 2.000 años una acústica perfecto, dieron entonces al traste con el repertorio. En la noche de este sábado todo fue diferente, acompañado de los bailarines, las tres coristas y los músicos, la puesta en escena fue brillante y se sacó con holgura esa espina que tenía clavada con Mérida. Y vestido como en él es habitual, con traje negro con chaleco, camisa blanca y corbata oscura, se entregó hasta que, físicamente, ya no pudo más.
De hecho, parte del público, en el último tramo del concierto, abandonó sus asientos y, con el beneplácito del cantante, y tomó la orchestra del teatro como para bailar lo más cerca posible de su ídolo, que se dejó querer con simpatía y cariño. Hasta dejó que una mujer, que subió al escenario, le colocara una bufanda con los colores nacionales.
Se le notaba cómodo al artista ante el éxtasis del respetable, que llegó a pagar hasta 295 euros por la entrada más privilegiada. Porque además el artista, que reconoció estar en la última etapa de su vida en los escenarios, estuvo en todo momento sincero, confesando por ejemplo que ha perdido la pasión por escribir las letras de sus canciones ("eso se me fue"), pero que está ahora cada día con más necesidad de cantar, de recibir el calor del público.
"Habréis escuchado y leído muchas cosas de mi vida por ahí, pero os tengo que decir que lo más generoso que he tenido en mi vida es el público, si no fuera por ustedes ya no estaría en esta vida". Estuvo melancólico el cantante, como cuando recordó a su hija 'Chabeli', y de cómo le inspiró para componer 'De niña a mujer', uno de los momentos más emblemáticos de la noche, como cuando también recordó a Rafael Nadal "y sus grandes esfuerzos", como ejemplo, para que nuestro país, vaya a salir adelante de la crisis económica que atraviesa: "Nos tiene que ir mejor, nos va a ir mejor", lo dijo convencido, también como guiño a la situación por la que atraviesan sus compatriotas. Otro de los momentos especiales fue cuando recordó a su amigo Luciano Pavarotti, un ejemplo más de sus numerosas alusiones al paso del tiempo vital.
Quizás a sus mayores incondicionales, la hora y media de concierto hasta le supo a poco y le hubiera gustado que prolongara el concierto durante algún tiempo más, pero 'a mi manera', lo mejor de si mismo ya lo había dado, como lo viene haciendo desde 1968. Y 45 años después sigue en la brecha y llenando conciertos. Todo un lujo.
Julio Iglesias conquista el Teatro Romano de Mérida
Julio Iglesias ha inundado hoy con sus canciones de siempre las milenarias piedras del Teatro Romano de Mérida, donde un público entregado ha evocado junto al artista sus grandes éxitos. El cantante, inmerso en su gira mundial, ha querido volver, once años después, a rodearse de la magia de las columnas corintias de la antigua Emérita Augusta para iniciar su ronda de conciertos estivales por España, que se extenderá hasta el 3 de agosto en Marbella (Málaga), pocos días antes celebrar su 70 cumpleaños.
Julio Iglesias inició en febrero en Guatemala su gira 2013, que incluye ocho conciertos en España, donde, además de Mérida y Marbella, cantará en Barcelona, Santander, Logroño, Elche, Roquetas de Mar y Ciudad Real. Pasadas las 23:00 horas y en una noche ya típica del caluroso verano emeritense, Julio ha aparecido en un escenario que él mismo ha definido como "una maravilla de lugar" para arrancar los primeros aplausos de sus seguidores con los sones de "Amor, amor, amor", la canción con la que suele abrir sus conciertos.
Vestido con traje negro con chaleco, camisa blanca y corbata oscura, y acompañado de sus músicos y de sus chicas del coro, el artista español más internacional ha repasado su extensa discografía bajo la atenta mirada de Ceres, la diosa de la fecundidad que tantos hijos le ha regalado y que preside el frontal del Teatro Romano de Mérida. Mientras en el graderío, unas 3.000 personas, más de la mitad de ellas procedentes de fuera y que han permitido llenar este fin de semana los hoteles de la ciudad, han demostrado que para ellos 'La vida sigue igual' en lo que se refiere a su pasión por Julio Iglesias, aunque, a diferencia de hace varias décadas, ahora muchos de ellas con móvil en mano.
A pesar de ello, el cantante afincado desde años en Miami ha estado muy cerca pero no ha logrado agotar por completo localidades en la capital extremeña, donde la entrada más barata, dirigida sólo a un 10 por ciento del aforo, ha costado 50 euros; seguida de la más generalizada, a un precio de 85 euros; de las de orchestra, a 150 euros y de los exclusivos 'golden ticket', a 295 euros. Al margen de los precios, lo que sí ha quedado claro es que a los asistentes al concierto Julio Iglesias "le va, le va, le va", porque, entregados desde el principio, han coreado 'Hey', 'Un canto a Galicia', 'De niña a mujer'," 'Manuela' o 'Vuela alto', algo que tampoco tiene demasiado mérito pues el cantante ha repasado en hora y media sus mayores éxitos.
De hecho, el último álbum de Julio Iglesias, el DVD+CD '1', ha servido para que el artista volviese a grabar el año pasado las canciones más importantes de sus más de 40 años de trayectoria musical, que le han coronado como el artista latino con más ventas de la historia.
A media luz
Además, en Mérida, como suele ser habitual en sus conciertos, también ha cantado sus versiones de temas de ahora y siempre como el tango 'A media luz', popularizado por Carlos Gardel; Caruso, de Lucho Dallas; o 'Mamy Blue', de los Pop Tops. Una veintena de artistas han participado en el concierto, entre la orquesta, el coro y los bailarines, en un montaje que ha tenido que reducir su dispositivo técnico, que suele contar con unos 60.000 vatios de sonido y 100.000 de luz, para adaptarlo a las especiales condiciones del recinto monumental emeritense.
Con varias alusiones al paso del tiempo y a su sentimiento de ser español, Julio Iglesias ha cantado también temas en inglés y en francés, y ha dejado que sus más incondicionales pudieran al final bajar de las gradas y bailar en la orchestra, lo que ha sido aprovechado por una de ellas para subirse al escenario y colocarle una bufanda con la bandera de España. Tras su gira española, Iglesias seguirá su periplo internacional por Jordania, México, Brasil, India y Australia, entre otros lugares.
Mientras tanto, la escena del Teatro Romano de Mérida se prepara, como cada verano, para acoger a los clásicos grecolatinos en su Festival Internacional de Teatro, que este año cumple su 59 edición, y que se abrirá el 5 de julio con una nueva versión de "Medea", la tragedia de Eurípides, en esta ocasión a cargo del Ballet Nacional de España.
Julio Iglesias inunda con sus canciones de siempre el Teatro Romano de Mérida
18 jun 2013
Julio Iglesias cantará en el Camp de Mart

Julio Iglesias actuará en el Auditori Camp de Mart de Tarragona el 18 de agosto

Julio Iglesias revela su vida íntima en CNN
12 jun 2013
Julio Iglesias actúa en Algeciras el 14 de agosto dentro de su giramundial
11 jun 2013
Julio Iglesias prestó su avión a Neymar
Julio Iglesias llena los hoteles de la ciudad semanas antes de su concierto

4 jun 2013
1 jun 2013
Julio Iglesias "En el Real Madrid quiero a alguien que ponga de acuerdo a toda la plantilla. Con eso me basta."
Julio Iglesias cumple 70 años en septiembre. «Es una edad perfecta para hacer balance», dice a ABC en una conversación telefónica desde su casa en Miami. «Eso sí, no me llames ‘‘señor’’, prefiero que me llames abuelo», añade entre risas. Cuando se habla sobre una estrella como Iglesias, los cómputos son astronómicos: 45 años de carrera, más de 300 millones de discos vendidos en todo el mundo, 80 álbumes y 5.000 conciertos ofrecidos a más de 60 millones de personas.
El mes pasado, Julio recibió de manos del pianista Lang Lang el premio récord Guiness al«artista latino que más discos ha vendido en el mundo» y una distinción como el «artista internacional más popular» en la historia del país asiático. «No necesito hacer ninguna campaña para la Marca España, yo la hago de manera natural desde hace medio siglo. No hace falta que me contrate el Gobierno ni nadie, yo presumo de ser español por todos lados», dice.
–¿Le intimida el público español?
–¡Qué va! !Qué va! El público ya no me intimida, el público lo único que me da es vida. Salir al escenario a mis años es el mayor privilegio que puede tener una persona.
–¿Con qué sueña un hombre que ha cumplido todos sus sueños?
–Hace más de cuarenta años que sueño despierto. Soñar a mi edad es muy difícil. De hecho, cada vez que tengo un sueño me tengo que despertar antes porque sé que es algo imposible.
–¿Qué más puede pedir?
–Quiero aprender. Quiero aprender más, aprender a hablar contigo...
–¿Piensa en retirarse?
–¡Jamás! Yo solo espero que la gente no me retire nunca. La vulnerabilidad más fuerte que tiene un artista es la incertidumbre de saber si el público le va a querer toda la vida.
–Hablando de vulnerabilidad, ¿le afecta cuando hablan de crisis en su matrimonio?
–Me da igual lo que digan sobre mi matrimonio con Miranda. De verdad, me da igual. Le debo mucho a la prensa del corazón, así que no tengo quejas. Tengo casi 70 años, he dado la vuelta al mundo un millón de veces, y la gente me quiere. Ya he enseñado y demostrado todo, no puedo pedir más a la vida.
–Hace unos meses lo vimos en la boda de su hijo Julio José, ¿cómo fue el reencuentro con Isabel Preysler?
–Fue un encuentro lógico. Tenemos tres hijos en común y nos comportamos como padres. Mi relación con Isabel solo se ciñe a mis tres hijos, pero no tengo más relación con ella. Obviamente siento admiración por ella, pero no hay nada más.
–No, no, ¡qué va! Me preguntan por los ocho hijos que tengo, por todos. A veces en España me preguntan más por Enrique porque saben que es mi hijo y que es un cantante fenomenal.
–He leído que no le gustaría cantar con Enrique, pero sí con Justin Bieber...
–¡Eso es un cuento chino! A mi me gusta cantar con todos, pero con el que más me gusta cantar es conmigo. He cantado con Frank Sinatra, Stevie Wonder, Sting, Diana Ross, he cantado con todos, y si me dieran la oportunidad de cantar con mis hijos, también lo haría. El problema de los duetos no es cantarlos, es que surja la emoción.
–Hablando de artistas jóvenes, ¿ha escuchado a Pablo Alborán?
–¡Me encanta! Pablo Alborán me encanta. Me recuerda un poco a Alejandro Sanz. Eso sí, Alejandro es el profesor, y Pablo, el alumno.
–Sus hijos mayores son artistas. ¿Le gustaría que los pequeños también se dediquen a la música?
–Quiero que tengan éxito, que sean generosos, fuertes, preparados, con objetivos en la vida, competitivos. Que sean cantantes o que no sean cantantes no es lo importante. Lo importante es que entiendan que la vida es una gran oportunidad, que hay muchas puertas abiertas y otras, cerradas, y que deben encontrar las que están abiertas.
–¿Qué nos tiene preparado para el Festival Starlite?
–Para Starlite tengo preparadas emociones y pasiones. Porque un artista sin emociones y sin pasiones no es un artista, es un simple cantante. También voy a cantar en otras partes de España, y me apetece mucho porque me permite dormir en mi casa, en mi tierra. Voy a cantar en la provincia española y ¿por qué no en Madrid? Solo volveré a cantar en Madrid cuando sea en el Bernabéu, para decir gracias por todo.
–Usted es un fan confeso de Mourinho. ¿Cómo vive su salida del Madrid?
–José Mourinho es un entrenador emocional y las personas como él siempre contraen unas deudas afectivas muy grandes con la gente. Y ocurre que la parte emocional desvirtúa la parte profesional. Mou es un grandísimo entrenador, pero hay una parte emocional en su vida que le hace equivocarse. Le tengo mucho respeto, y es una lástima que esa parte emocional suya no haya sido sentida por la prensa española. El orgullo y la soberbia mal entendidas se convierten en tu peor enemigo.
–¿Quién le gustaría como entrenador del Madrid?
–En el Real Madrid quiero a alguien que ponga de acuerdo a toda la plantilla. Con eso me basta.